Soy culpable de temer siempre a eso extraño,
y ahora no sé si volver a perder sería como ganar,
por más que te parezca una ironía...
Sí, pero no es la vida una ironía?
Río nerviosamente y me deprimo,
tengo que hacerlo, ¡es hora de actuar!
Y en vez de moverme, te miro.

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada